EL “GOOD GIRL ART”, UN POCO DE HISTORIA

 chicas-Phantom_Lady_17  El término “Good Girl Art” fue acuñado en los años 30 en referencia a ilustraciones o dibujos de personajes femeninos que aparecían en las tapas de los “pulp magazines”, revistas de bajo costo que ofrecían relatos de aventuras, misterio o ciencia ficción entre otros géneros. Igual significado tenían términos como “pin up art” y “cheesecake art”.

  Durante la Edad de Oro del Comic (de los años 40s a los 50s) la expresión “Good Girl Art” fue usado por las compañías editoras de comic books en sus catálogos de venta, pasando luego a utilizarse para indicar un estilo artístico en el cual atractivos personajes femeninos de comic books, humor gráfico, cubiertas de revistas, libros y “pulp” magazines era mostradas en actitudes sugerentes.

    A la difusión o popularización de este estilo contribuyó el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, ya que en sus momentos de ocio los soldados tenían entre sus diversiones la lectura de tiras cómicas y libros que mostraban mujeres dibujadas en estilo “good girl”, es decir visualmente atractivas y generalmente presentadas en trajes de baño y bikinis o en vestidos muy ajustados al cuerpo.

     Durante el auge del Good Girl Art en los comic books destacaron artistas como Bill Ward (por “Torchy”) y Matt Baker con su famosa “Phantom Lady”. Durante este período el Good Girl Art también ganó un lugar en las historietas publicadas en diarios, siendo uno de los primeros ejemplos “Invisible Scarlett O’Neill” de Russell Stamm, una heroína que aparecía habitualmente en ropa interior.  

     En Argentina esta especialidad es conocida como “chicas bonitas”, en la cual descollaron dibujantes como Guillermo Divito, Pedro Seguí, Tito Menna o más cerca en el tiempo Horacio Altuna.